Reconozco que no soy objetivo al hablar de la que para mi puede ser una de las mejores series que he visto hasta el momento. Vale, maticemos, no es la mejor serie narrativamente hablando pero sí considero que tiene al personaje mejor construido de las que he visto, y no son pocas (sé que esto levantará polémicas).Lo primero es lo primero, ficha técnica de una de las series más veteranas de las que hoy se siguen emitiendo en televisión. House comenzó allá por el mes de noviembre de 2004 (qué poco parece que hace) como una apuesta segura de la mano de Fox. Los éxitos de audiencia avalaron a esta serie, especialmente en su primera temporada.
El doctor House es un médico, palabras textuales de la Wikipedia: "misántropo, genio de la medicina, ególatra y de marcada personalidad que dirige el Departamento de Diagnóstico Médico del ficticio Hospital Universitario Princeton-Plainsboro de Nueva Jersey". La serie entera gira en torno a su personaje y a los conflictos que viven entre sus ayudantes y sus compañeros del hospital además de los pacientes, en cada capítulo uno distinto con enfermedades realmente raras.
Muchas personas tildan a esta serie de repetitiva y puede que en cierto modo no les falte razón. No voy a negar que cada capítulo sigue un esquema más o menos similar: enfermo llega al hospital con enfermedad extrañísima - enfermo casi se muere - en el último momento House da con la solución y lo salva. Esto es evidente, tanto que llevó a los productores de la serie a tener que dar un golpe de timón al ver los descensos alarmantes de la audiencia a finales de la tercera temporada. Es en este momento cuando, a mi juicio se hace uno de los movimientos más originales para conseguir reflotar la serie.
Si pretendes empezar a ver House desde cero o estás en la tercera temporada mejor no leas este párrafo. Al acabar la tercera temporada todos los ayudantes de House (Cameron, Chase y Foreman) abandonan al doctor por sus discrepancias con él. Esto no significa que los personajes desaparezcan de la serie ni mucho menos. En cualquier caso House se ve obligado a contratar nuevos ayudantes y decide hacer un multitudinario casting en el que se va cargando poco a poco a sus candidatos. Esta trama duró más de la mitad de la cuarta temporada y consiguió reflotar a una audiencia que bien había firmado la sentencia final de esta serie.
Durante la quinta temporada los productores volvieron a sorprender ingresando al protafonista en un psiquiátrico durante los primeros capítulos. Se trata de replantear de cero al personaje con una nueva estética, cabeza rapada y una imagen más agresiva. Vuelve House pero la fórmula se repite una vez más y los guionistas tendrán que echar mano de nuevo del tarro de las esencias para encontrar la tecla con la que llegar al gran público.Sin embargo esta serie me sigue gustando y mucho. En cierta forma siempre me ha gustado llevar un poco la contraria, pero buscando argumentos más serios con los que defender esta serie sólo se me ocurre uno: el propio personaje del doctor House. No se puede valorar exclusivamente esta serie por la calidad de sus tramas. Está claro que con ver la primera temporada ya es más que suficiente para hacerse una idea de lo que vamos a encontrar. Sin embargo, al margen de buenos recursos narrativos como el ya mencionado casting de la cuarta temporada, House debe ser valorado en gran medida por su personaje principal, que da nombre a la serie.
Hablamos de un personaje magníficamente construido. Un personaje con heridas de un pasado que se va conociendo poco a poco. Un personaje tullido, melancólico, inteligente (referencia a Sherlock Holmes), irónico, insultante, adicto, filosófico y con mil y una frases que quedan para la posteridad (como bien podéis ver en este blog que recoge todas las mejores frases del personaje por temporadas) y en este vídeo con algunos de los mejores momentos.
El personaje de Gregory House como reflejo de la serie entera se presta a mil lecturas: al éxito profesional y la decadencia personal, al reflejo de una sociedad hipocondríaca y carente de valores básicos, a la soledad en tiempos de comunidad global, a religión contra ateísmo, a debates racistas, sexistas y, principalmente, a las distintas concepciones de la muerte.
Con esto no quiero decir que no pueda resultar aburrida en algunos momentos y que no tenga un crudo futuro por delante. En cualquier caso no descartaría un nuevo golpe de efecto de los guionistas de la serie. Si alguien puede hacerlo son ellos y quién sabe, tal vez el doctor del bastón acabe metiéndose a monja o algo parecido. Todo sea por congregar a la parroquia frente al televisor.
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